domingo, 28 de agosto de 2011

EL FRANQUISMO ULTRACATÓLICO


Este breve testimonio constata la identidad histórica entre el franquismo y el Partido Popular:




jueves, 25 de agosto de 2011

ALFREDO PÉREZ RUBALCABA S.O.S.

Los ciudadanos venimos sufriendo en nuestras propias carnes la despiadada crisis financiera, provocada por los especuladores insaciables, banqueros usureros y la peor derecha posible. Es decir, reacia, terca, reincidente, obstinada y aferrada a una opinión y conducta manifiestamente insolidarias. En una palabra recalcitrante. No obstante, esta situación nos ha proporcionado una pedagogía que nos ha hecho descubrir las perversas reglas de los llamados mercados. Que no son más que las leyes del capital de toda la vida, de la explotación del hombre por el hombre y el imperio de la ley del más fuerte. Dentro de esta tempestad, el Gobierno va dando tumbos de sobresalto en sobresalto para agradar y aplacar la ira de los insaciables mercados. Teniendo en cuenta que el resto de los ejecutivos que constituyen la Unión Europea son conservadores, y lejos de remar en el sentido de la socialdemocracia, por el contrario, son cómplices de estos delincuentes de guante blanco: especuladores, usureros y banqueros no crean riqueza, más aún, asfixian el desarrollo. Ante este panorama y la decisión súbita de Zapatero de que el techo del déficit tenga rango constitucional; modificando con extrema urgencia la Carta Magna, aparentemente, al candidato socialista Alfredo Pérez Rubarcaba se ha colocado una mordaza a su programa. La improvisada coalición de Zapatero con Rajoy es en sí maligna para el pueblo español, por mucho que nos la quieran vender de salvación ante los mercados. No obstante, el propio Rubarcaba hace escasos días declaró que quien era el líder del PSOE era él, y como dueño de la dirección de la nave debe dar un golpe de timón. Pilotar las negociaciones para salvar la cara de Zapatero, pero debe propiciar un referéndum. Liderar el grupo de diputados y de senadores que tienen la llave de esta medida democrática y constitucional, que darían cuerpo a la reivindicación del movimiento DEMOCRACIA REAL YA, y de miles de españoles que ya lo estamos solicitando. De otro modo su liderazgo se tambalearía. Los ciudadanos acudirían a las urnas con un doble motivo: elegir el Congreso de los Diputados y participar en un referéndum que modificaría la Constitución. No hay duda que este doble motivo tiene doble poder de convocatoria. Habría de ganar los comicios la derecha porque la ley electoral le es propicia, pero con un marco constitucional más fuerte para defenderse de Europa. Negar el referéndum es traicionar a muchos españoles, socialistas, de izquierdas y los indignados. Supone atarse a la derecha para seguir sumisos a las directrices de la gobernanta Angela Merkel. Rubalcaba tiene el timón y la llave del 20-N. Es impensable para España un gobierno de extrema derecha con las manos atadas por la misma Constitución, para hacer posible el Estado del Bienestar. Rubalcaba debe hacer frente, no solamente a la Iglesia histórica, sino a la derecha y al capital especulativo. Los tres enemigos del progreso.

martes, 23 de agosto de 2011

LA ESPAÑA CATÓLICA APOSTÓLICA Y ROMANA

La vergüenza nacional

El espectáculo que los seguidores de Kiko Argüello, fundador del Camino Neocatecumenal, dieron en la plaza de Cibeles en Madrid, es un escándalo para los demócratas laicos. La asamblea mística se llevó a cabo con la complicidad de Gallardón, alcalde de Madrid, y la aquiescencia del Gobierno. La puesta en escena de este iluminado personaje obedece a la clara estrategia de hacer prevalecer en la España del siglo XXI, el nacionalcatolicismo que gozó de excelente salud con la dictadura de Franco. No obstante, la paranoia de Cuatro Vientos, la toma de Madrid por parte de los oriundos del mundo católico, no puede hacernos perder el norte y abandonar la idea de hacer un análisis del problema religioso. Problema aún sin resolver en nuestro país, a pesar de la Constitución de 1978. En una primera lectura es evidente observar que las fuerzas vivas de la católica España, no aceptan que nuestra sociedad haya perdió peso específico en lo relativo a la religión. La derecha heredera del franquismo y la Iglesia desean perpetuar una alianza que beneficie a ambas. Y la izquierda ha practicado un talante pusilánime cediendo terreno en detrimento del espíritu constitucional. No obstante, esta primera lectura no es suficiente para que los jóvenes del siglo XXI comprendan el porqué de estas exhibiciones medievales, en un contexto europeo laico y de progreso. El tejido social que ha nutrido estos encuentros mundiales de la juventud, de ninguna manera ha sido una representación de los más desfavorecidos. Más aún, quienes estaban a la cabeza de estas emotivas y fervorosas manifestaciones, eran los representantes del poder económico, eclesiástico, mediático y político. Los destinatarios de las Bienaventuranzas del siglo XXI no estaban en las JMJ.

Para mejor comprender los acontecimientos de Madrid, es menester analizar sus orígenes, aunque este planteamiento por diversos motivos a pocos nos interesa escudriñar. La puesta en escena de Cuatro Vientos, una mezcla de auto sacramental de Calderón y de esperpento de Valle Inclán, presentaba los mismos personajes que la tragedia que comenzó a escribirse en España en la fatídica tarde del 17 de julio de 1936. El estudio de los eslabones de esta funesta cadena, sólo interesa a las víctimas. Pero es preciso recordarla para luchar contra la amnesia que sólo beneficia a los verdugos y vencedores.

Efectivamente, aquel 17 de julio de 1936, un pronunciamiento militar planificó un genocidio para borrar del mapa toda huella de la República. Aquellos personajes que llevaron a cabo tan ignominiosa tragedia, representaban las mismas instituciones que brillaron con luz propio en los eventos de Madrid. Los franquistas que constituyeron un conglomerado de generales, falangistas, caciques y monárquicos, hoy representados de pleno derecho por el Partido Popular. Otro grupo de personajes imprescindibles en estos eventos, han sido los dignos representantes de las empresas del Ibex-35, financieros del evento. Empresas que han aprovechado la ocasión para hacer publicidad en la vestimenta de voluntarios y peregrinos. En el año 36 el capital apostó por financiar el enfrentamiento fratricida. Y desde el primer momento la Iglesia fue cómplice, tomando parte activa de aquel exterminio. Como premio gestionó la vida de los españoles como botín de guerra implantando el nacionalcatolicismo a través de un estado confesional. Como se puede constatar las mismas instituciones con los mismos personajes, actuaron en la dictadura y en la democracia. En el 36 los militares, la Iglesia, los falangistas (versión fascista de España), el capital y los caciques. Hoy estaban en el evento trasnochado la derecha franquista aglutinada en el Partido Popular, la Iglesia, el capital y el empresariado más recalcitrante. Todos constituyen la gran farsa de presentarse como demócratas y defensores de la Constitución. Sin dejar de mencionar que si bien el Rey, obviamente no participó en los execrables hechos del 36, su padre, sí se opuso a la República y hasta deseó luchar activamente contra ella.

Los medios públicos y privados, salvo honrosas excepciones, no han pasado de la mera noticia complaciente. Es natural que la prensa, radio y televisión, estén en línea de connivencia, porque son negocios y sus empleados están a su servicio. Es el cuarto poder. La libertad de expresión y el derecho a la información, son otra cuestión. Durante esta semana, desoladora para la democracia y la sociedad civil y laica, ninguna institución del Estado ha defendido el espíritu laico de la Constitución. Yo conozco muy bien la teología de Kiko Argüello, porque en los años sesenta fui de los suyos; recibiendo no pocas veces sus espavientos y abrazos, y ahora es capaz de paralizar una capital como Madrid firmando furtivos acuerdos de sacristía. Días antes yo había sido testigo de cómo una fila de policías de forma instantánea desenvainaban sus porras cual guerreros espadachines y apaleaban a un ciudadano, lejos de Sol cuando la cabecera de la manifestación laica aún no había llegado al metro de Sevilla. Mientras, los peregrinos extranjeros se enfrentaban a los laicos españoles, para defender a un monarca medieval, de un estado que no existe y que desea seguir dominado sus conciencias. Después de estos aciagos días para la libertad y el laicismo, algo huele a podrido en las cloacas del poder en la España católica y democrática.

domingo, 21 de agosto de 2011

EL ÉXTASIS

Yo me considero uno de los privilegiados para comprender los comportamientos y manifestaciones que la JMJ nos ha brindado durante toda la semana. Pero desde hace muchos años que me he reconciliado con el humanismo más racional, me siento incapaz de poner texto a estas imágenes tan elocuentes en sí mismas. A pesar de las reprimendas del Papa despreciando como perverso toda manifestación sexual, que no vaya encaminada a traer hijos al mundo, la puesta en escena de Cuatro Vientos, quizás por el calor, ha estado llena de sensualidad, de éxtasis y hasta el erotismo del poder se ha hecho presente.

Reportaje completo:

EL ÉXTASIS

UNA VEZ MÁS EL GOBIERNO SE BAJA LOS PANTALONES, CON PERDÓN

La postura timorata del Gobierno, pidiendo aquiescencia a la Iglesia para dar una solución al Valle de los Caídos, es la prueba de la pérdida de papeles y la sumisión del Estado a la Iglesia. Este siniestro lugar fue mandado construir por el dictador más sanguinario, en memoria al triunfo aplastante sobre la República y los que la defendieron. Como no podía ser de otro modo, albergó en esta nefasta caverna a un cenobio benedictino. Evidentemente sus crímenes hicieron propietarios de este lugar a: Franco y su ejército, a la Falange y el Movimiento Nacional, y a la Iglesia que bendijo la masacre como Santa Cruzada. Y de hecho han exhibido su legítima propiedad día tras día. El Gobierno no está legitimado para acordar con la Iglesia nada de espaldas al pueblo. La necrópolis que sepulta la montaña de Cuelgamuros es del Estado. La abadía es patrimonio del Estado como el monasterio de El Escorial, y la basílica es también del Estado y además tienen algo que decir los familiares de los republicanos y nacionales que están ahí sepultados con su consentimiento o sin él. La Constitución no autoriza al Gobierno a negociar en régimen de igualdad a la Iglesia y al Estado. Toda concesión a la Iglesia aleja la reconciliación entre las dos españas. Ya son demasiadas brechas abiertas: Franquistas y sus víctimas, republicanos y nacionales, derechas e izquierdas, ricos y pobres, familia cristiana y las otras familias, el 15-M y el 20-N y ahora católicos y laicos. El comportamiento del Gobierno es una buena forma de fosilizar la Constitución, sin resolver sus exigencias.


viernes, 19 de agosto de 2011

DEDICADO A ESPERANZA AGUIRRE

Esta excelsa dama ha tenido a bien dictar una de sus lecciones magistrales, fruto de ser una ilustrada liberal de toda la vida:La igualdad, la dignidad y la libertad "las ha traído el cristianismo".La doctrina de Cristo prostituida por la Iglesia es lo que Aguirre llama cristianismo.Es difícil superar la ilustración perversa de la lideresa de Madrid.

Poema Grito Hacia Roma.

De Federico García Lorca

Manzanas levemente heridas por finos espadines de plata,
nubes rasgadas por una mano de coral
que lleva en el dorso una almendra de fuego,
Peces de arsénico como tiburones,
tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud,
rosas que hieren
Y agujas instaladas en los caños de la sangre,
mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos
caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula
que untan de aceite las lenguas militares
donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma
y escupe carbón machacado
rodeado de miles de campanillas. Porque ya no hay quien reparte el pan ni el vino,
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,
ni quien abra los linos del reposo,
ni quien llore por las heridas de los elegantes.
No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.
El hombre que desprecia la paloma debía hablar,
debía gritar desnudo entre las columnas,
y ponerse una inyección para adquirir la lepra
y llorar un llanto tan terrible
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.
Pero el hombre vestido de blanco
ignora el misterio de la espiga,
ignora el gemido de la parturienta,
ignora que Cristo puede dar agua todavía,
ignora que la moneda quema el beso de prodigio
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán. Los maestros enseñan a los niños
una luz maravillosa que viene del monte;
pero lo que llega es una reunión de cloacas
donde gritan las oscuras ninfas del cólera.
Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas;
pero debajo de las estatuas no hay amor,
no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo.
El amor está en las carnes desgarradas por la sed,
en la choza diminuta que lucha con la inundación;
el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,
en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas
y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas. Pero el viejo de las manos traslucidas
dirá: amor, amor, amor,
aclamado por millones de moribundos;
dirá: amor, amor, amor,
entre el tisú estremecido de ternura;
dirá: paz, paz, paz,
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;
dirá: amor, amor, amor,
hasta que se le pongan de plata los labios. Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,
los negros que sacan las escupideras,
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los
directores,
las mujeres ahogadas en aceites minerales,
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube,
ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro,
ha de gritar frente a las cúpulas,
ha de gritar loca de fuego,
ha de gritar loca de nieve,
ha de gritar con la cabeza llena de excremento,
ha de gritar como todas las noches juntas,
ha de gritar con voz tan desgarrada
hasta que las ciudades tiemblen como niñas
y rompan las prisiones del aceite y la música,
porque queremos el pan nuestro de cada día,
flor de aliso y perenne ternura desgranada,
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra
que da sus frutos para todos.

jueves, 18 de agosto de 2011

YO ESTUVE EN LA MANIFESTACIÓN 17/08/2011

Yo estuve en la manifestación del 17 de agosto de 2011, para protestar por el uso que de mis impuestos hace un gobierno democrático en un estado aconfesional. Hice el recorrido de Tirso de Molina a Sol, Alcalá, Sevilla, Canalejas, Cruz, Benavente para llegar a Tirso de Molina de nuevo, durante la hora anterior a la salida de la cabecera de la marcha, que salía por la estrecha calle del Doctor Cortezo. De las seis y media a las siete y media de la tarde, ya el centro de Madrid estaba "ocupado" por los turistas-peregrinos; guiados por sus "voluntarios". No era necesario ser profeta para observar lo que podía pasar. La organización de JMJ no incluyó en la hoja de ruta de los visitantes, que en Madrid se había convocado un manifestación que defendía una postura laica tan respetable como la católica. Tampoco los guías tuvieron esa sensibilidad. Cuando comenzó a caminar la cabecera de la manifestación por la calle del Doctor Cortezo, el acceso a la plaza Jacinto Benavente ya era intransitable. Yo hice el recorrido de la marcha en paralelo moviéndome por calles paralelas, y pude conocer la llegada a Sol, donde la policía hizo hueco para que la manifestación entrara en la calle Alcalá. Yo me adelanté hacia Sevilla por la carrera de San Jerónino, para ver la llagada al metro de Sevilla. A la altura del Casino de Madrid, junto a la entrada del aparcamiento subterráneo, sin que nada se viera de desorden, los policías desenfundaron las largas porras y comenzaron la carga, a unos cinco metro de donde me encontraba viendo la llagada de la cabecera. A todas luces sin ninguna justificación. Sentí que el tiempo se había detenido en los años sesenta y hasta les vi vestidos de gris, en lugar del azul de la actualidad. Huyendo hacia Sol en sentido contrario a la marcha de la cabecera de la manifestación, a duras penas entre en Sol. El choque entre turistas-peregrinos y laicistas estaba servido, tan y como se había intuido tan solo una hora antes. Pude comprobar que los JMJ habían tomado parte en el encuentro posicionándose a la defensiva y al ataque. Una exhibición de las dos eternas "españas", con sus aliados internacionales. Mientras los enfrentamientos de Sol seguían la crónica de la muerte anunciada, traté de volver a la plaza de Banavente, donde pude sorprenderme que la manifestación lejos de abandonar Tirso de Molina, aún no había entrado en la calle Carretas. Es decir que, no sólo estaba "tomada" Sol, sino que el circuito establecido estaba en punto muerto. La prensa ha dado debida cuenta de los resultados del final de la jornada, pero yo viví mi propia crónica y saco mis propias conclusiones. El Gobierno ha pretendido servir a dos señores a la vez: Justificar su apoyo al viaje de Benedicto XVI, en aras de una oportunidad de negocio, de imagen, de evento turístico y de repercusión mundial, y por otro lado, no ha podido rechazar la manifestación laica por ser legal. Ante esta disyuntiva el Gobierno ha navegado en la ambigüedad. En Sol se respiraba el nacionalcatolismo y aquello que vimos muchos ciudadanos una hora antes, la policía no lo quiso ver. Se palpaba la tensión en el ambiente y las fuerzas de seguridad buscaron y lo encontraron los motivos de la carga, en el enfrentamiento de los dos grupos: católicos y laicos. Era evidente que quienes no tenían permiso para manifestarse eran los católicos, sólo les asistía el derecho a la libre circulación ¿Quién provocó a quién? Los católicos, la mayoría de ellos extranjeros, tan pronto como vieron en la manifestación una postura contraria a la suya, se sintieron aludidos y decidieron defender al papa, como si se de una ofensa hacia el pontífice se tratara. Pero quiero resaltar el peligro que hay en la ambigüedad del Gobierno a la hora de coordinar a la policía. Hoy se ha visto la contundencia del PP diciendo que se debía haber prohibido al manifestación laica y la ambigüedad pusilánime del Gobierno, justificando la autorización porque no se podía prohibir un derecho constitucional. Marcando una equidistancia perversa entre los dos colectivos: católicos y laicos. Es la consecuencia de la docilidad de la España democrática. Que se doblega y rinde pleitesía a una institución que no respeta la democracia laica.

miércoles, 17 de agosto de 2011

EL HIJO DEL CARPINTERO ESTÁ EN ÁFRICA

En el carnaval montado en Madrid con motivo del encuentro de Benedicto XVI con la juventud del siglo XXI, abundan las máscaras de la hipocresía, en términos bíblicos, el fariseísmo. La puesta en escena pretende epatar los eventos protagonizados por un tal Jesús de Nazaret, hijo del carpintero. Burda farsa que produce nauseas al contemplar de qué forma se falsifica la doctrina, que se pretende defender hasta la muerte. Los adefesios exhibidos por la Iglesia derrochan anacronismo perverso. Es repugnante al entendimiento humano que España haya sido elegida para el proselitismo in extremis de un monarca medieval. Paralizar la historia en la época donde el poder venía de Dios y era el rey quien masacraba en su nombre a súbditos y vasallos. Por increíble que parezca, este estado de cosas no se limita a un auto sacramental esperpéntico y desubicado en el tiempo. Es utilizado con claras intenciones de aumentar la cota de poder, de quienes en el Reino de España han sido y son, los grandes caciques de veinte siglos de Historia. En este bullicio de bazar callejero, sin duda, la juventud es la parte más ingenua del reparto. Su inocencia les hacer pasear su mansedumbre al ruido de la esquila que pende de su cuello. Son corderos encaminados hacia el ancestro enmohecido que les aleja del siglo que les ha tocado vivir. Este espectáculo es indigno de un mundo que en el año 1948, escribió para ser cumplida la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Habrá hipócritas que se rasguen sus vestiduras por estas palabras y las tachen de radicales, extremistas, intolerantes o fanáticas. Este osado cronista sólo pretende narrar todo aquello que contempla su mirada. Eso sí en un román paladino, es decir en un idioma claro que defienda la verdad. Cuanto más se analiza esta letanía de arcaicos disparates, su impacto con la sociedad española y el mundo globalizado que nos llega a través de los medios de comunicación, es difícil de superar el escándalo que supone para el sentido común. Cada institución se ha ocultado bajo la máscara del personaje que le ha tocado desempeñar: En principio, Ratzinger, que viene en representación del cristianismo que se prostituyó un día del siglo III, en el que tuvo lugar la pseudo-conversión al cristianismo del emperador Constantino. No viene a encontrarse con los parias de la tierra. Llega a un país católico desde la conversión Recaredo en el siglo VI, pero ausente de sensibilidad cristiana. Es un sacrilegio contra la humanidad contemplar en los telediarios secuencias del beaterio madrileño, mezclado con la hambruna africana ¿Cuántas vidas salvarían las mitras, anillos y capas pluviales de los purpurados príncipes? Es como vivir en un mismo sueño, los años bíblicos de las plagas y el esplendor del Vaticano. Falta valentía y sobra hipocresía para gritar a los peregrinos que les han equivocado la Meca de destino. Su lugar está en África no en España. Pero el rosario de responsables y de fariseos es más grande. El Estado español es el primer responsable en la institución monárquica. El Rey debía renunciar a recibir a un homónimo que condena nuestra legalidad democrática. El Gobierno con un retraso de 36 años que debía de haber denunciado los acuerdos con el Vaticano por anticonstitucionales. Y otro culpable de estos hechos bochornosos es la Iglesia española y las fuerzas que fueron cómplices del derrumbe de la República y del genocidio franquista. Estos eventos que constituyen el hito más vergonzoso de la reciente historia democrática de España, tiene la complicidad del Partido Popular y los medios afines y aparentemente menos afines. Todos ellos se mueven cual marionetas al son de las oligarquías que son su polea de transmisión. Son escasos los medios que se atreverían a hablar en esta lengua. Mientras, los turistas peregrinos y los peregrinos turistas, cantan y bailan esperando al vicario de cristo, pero el Cristo con mayúscula está en África. Es decir el hijo del carpintero.

lunes, 15 de agosto de 2011

LOS PECADOS DE BENEDICTO XVI

El papa actual ha restaurado en su pontificado los aspectos más genuinos del inquilino de La Ciudad del Vaticano. Boato, vestimenta, liturgia, absoluto respeto a las vetustas tradiciones, sin abandonar la realeza de la tradición heredada del sacro imperio romano, desde la conversión del emperador Constantino. El aggiornamento propiciado por Juan XXIII y el acercamiento de la Iglesia al mundo actual, definido por el concilio Vaticano II, no han servido para que la Iglesia del siglo XXI responda a las penas y alegrías de todos los hombres y sobre todo de los más necesitados. El pontífice actual nos ha retrotraído al catecismo del padre Ripalda de España escrito en el siglo XVII. Benedicto XVI tiene el empaque y abolengo pontifical de Pio XII y sobre todo de Benedicto XV, predecesor elegido para convertirse en Benedicto, papa XVI. Si de algo no se le puede reprochar a este vicario, es de incoherente. Su deseo es volver a las viejas observancias, declarando al mundo como tierra de misión. Su reino no es de este mundo y por tanto, los problemas temporales de la humanidad, que son todos, no tienen respuesta. Sigue pensando en los pecados y no en los delitos. Los premios se otorgan en el otro mundo, y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, si entra en conflicto con los rígidos preceptos de la Iglesia, éstos se consideran de rango superior. Para el Estado, un derecho es algo positivo y para la Iglesia ese mismo derecho es un pecado. Todo el boato y parafernalia del encuentro con los jóvenes en Madrid, están pensados para proporcionar una imagen de que la juventud mundial sigue la doctrina papal. Nadie lo pone en duda. Pero parece que en el sexto mandamiento se encierra la problemática de una persona joven. Pero aunque la Iglesia no se ocupe de la cosas de este mundo, sí es verdad que las Bienaventuranzas, constituyen un programa de protección al débil. Venir a Madrid, sin acudir a Somalia, Etiopía o Eritrea, parece que entra en contradicción con lo escrito en los evangelios. Y sin salir de los Mandamientos, el mismo Jerónimo Ripalda (Teruel 1535-1618), habla en su catecismo de la Doctrina Cristiana, sobre el sétimo Mandamiento “No hurtarás” y añade: Peca contra el séptimo Mandamiento, quien comete usuras y monopolios. Y explica en qué consiste estos pecados, que nada tienen que ver con el sexo: Usura es llevar demasiado interés por aquello que se presta. Y a continuación explica que: Monopolio es estancar una mercancía sin legítimo privilegio. Es posible que ante Dios, el papa Ratzinger haya aprobado todas las asignaturas relativas al sexo; siendo célibe tiene un buen camino recorrido. No obstante, sobre las asignaturas relativas a los derechos humanos, que la Bienaventuranzas pusieron en vigor veinte siglos antes, el papa actual no sabe, no contesta. Y si analizamos la crisis financiera mundial con el hurto, la usura de las oligarquías económicas, los oligopolios, los especuladores y los ladrones de guate blanco que aplastan a pueblos enteros, apenas si se habla en el entorno de la Iglesia. Estos son los pecados del papa Benedicto XVI, y yo le acuso en nombre de todos los que sufren, de impostor. Sí, está usurpando la figura de aquel hijo del carpintero que ahora le expulsaría del campo de Cuatro Vientos a latigazos. He rebuscado en la mochila del peregrino y no he encontrado ni una sola referencia al joven en el mundo actual. Parece ser que todos los asistentes son ángeles que siempre están cantando. Viniendo de países que no respetan los mínimos derechos humanos, les he visto desbordados de alegría por las calles de Sevilla y de Madrid. Algunas interrogantes molestarían a Rouco y su tribu episcopal: ¿Turistas pobres o peregrinos ricos? ¿Dónde se han quedado la juventud pobre de la Iglesia? ¿Cuántos niños vivirían en Somalia con el dinero de la JMJ? ¿Utilizará la Iglesia española alguno de los confesionarios del Paseo de Coches del Retiro para pedir perdón por su implicación en el genocidio franquista?

LA JMJ EL ESPERPENTO

La puesta en escena de los dogmas y creencias de la Iglesia en un estado constitucionalmente aconfesional, es un espectáculo grotesco. Sobre todo si esta escenificación pretende revivir la liturgia de la Edad Media en el siglo XXI. El Gobierno está siendo exquisito con el evento, hasta límites que rebasan la legalidad constitucional. Por parte del Estado se está justificando el apoyo y la complicidad con la Iglesia, bajo el punto de vista de los resultados económicos. Las autoridades socialistas pretenden aunque no lo consiguen, llegar a una difícil equidistancia entre la Iglesia y los católicos acogidos y representados por el Partido Popular. Algún día no muy lejano, un Gobierno del Reino de España recuperará su dignidad y se hará respetar, denunciando los acuerdos con la Santa Sede. Donde el Congreso de los Diputados, representante de la soberanía nacional, acuerden un marco legal y laico, donde sólo se reconozca el rango del Papa como soberano de un estado independiente, y todas las religiones estén reconocidas en régimen de igualdad. El disparate se lleva hasta sus últimas consecuencias, cuando Benedicto XVI viene a España interpretando un papel con una doble contaminación. Como soberano del estado Vaticano y como líder medieval del catolicismo más retrógrado, arcaico y trasnochado. Bajo la aparente libertad de expresión que le asiste como a todo ciudadano, se ha permitido y en esta ocasión no será una excepción, el criticar y condenar no pocas leyes que han salido legítimamente del Parlamento español, ante la tolerancia y pasividad del Gobierno. Las incongruencias de la organización de las Jornadas Mundiales de la Juventud, llega a su culmen, con la perfecta operación de marketing orquestada como si en España se mantuviera la alianza trono altar y el maridaje Iglesia Estado. Cuanto más avanza la organización de este encuentro cristiano, el boato del Papa provoca más escándalo ante aquellos que aún guardan la sensibilidad primitiva del cristianismo. Con todo el respeto debido para los católicos, con la doctrina evangélica que no papal en la mano, la llegada de Benedicto XVI, se puede considerar como el mayor esperpento acaecido en Madrid. Es la fiesta de los jóvenes cristianos ricos. La sola presencia del millón de peregrinos del mundo entero en Madrid, demuestra el poder adquisitivo que tiene esta clase de feligreses. Es una fiesta para la élite de los países pobres y una ostentación de poder de las instituciones religiosas con medios más que suficientes, para convertirse de peregrinos en turistas. En sus pueblos dejaron los ciudadanos del tercer mundo. La miseria y la hambruna de África. Benedicto XVI ha marginado como su predecesor, la Teología de la Liberación, que sumerge sus raíces en el cristianismo más genuino. En un país como España con cinco millones de trabajadores en paro, exhibir este espectáculo penitencial más propio del Medievo, que del siglo XXI, es un auto sacramental anacrónico. Es difícil de asimilar que el montaje de confesionarios cubriendo la totalidad del Paseo de Coches del Retiro de Madrid, se pudiera repetir en un país avanzado como Francia o Alemania. Donde el problema religioso hace siglos que se ha resuelto. La responsabilidad de este despropósito no es de la Santa Sede. El Vaticano ha declarado a España país de misiones y trampolín con la América latina y obra en consecuencia. La responsabilidad recae plenamente en el Gobierno socialista, que mantiene una situación ambigua ante la Iglesia. Estos encuentros lejos de beneficiar a la juventud española en paro, sólo benefician al PP que siempre ha sido complaciente, más aún, cómplice con las agresiones que la Iglesia ha cometido contra el pueblo español. El esperpento está servido porque su reino no es de este mundo…

"Ego te absolvo a peccatis tuis in nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti"














Penitencia pública, confesión privada.
Siglo XXI


domingo, 14 de agosto de 2011

LAS MENTIRAS DE RAJOY

Tuvieron que llegar las consecuencias de la crisis global a España, para que el líder de Partido Popular encontrara algún motivo sólido para hacer oposición al Gobierno. Y al final lo encontró. Pero sus argumentos de ataque se han basado en una serie de mentiras sólidamente objetivadas. Acusar a Zapatero de ser el único culpable de la crisis económica es la mayor de las falacias. Los acontecimientos que a nivel mundial se han sucedido en estos cuatro últimos años, han proporcionado tal cantidad de datos que las acusaciones de Rajoy son perversas en sí mismas. Y quien políticamente se las crea, lejos de aducir ignorancia, esconde otra intención. Los ciudadanos que ignorantes de quienes eran los agentes misteriosos que manejaban los hilos de la crisis, ahora estamos muy bien informados. Y Rajoy persiste en su mentira porque a falta de propuestas no le queda otro remedio que alimentar su liderazgo con estas falsedades evidentes. Cualquier modelo que el aspirante a la Moncloa elija para aplicara en España, ya está experimentado en Europa. Gobiernos de todo tipo. Desde Alemania a Grecia pasando por Irlanda, Italia y Francia. Otra gran falsedad es omitir que la burbuja inmobiliaria española era la más grande de Europa, y que se engendró en la época de cuyos gobiernos Rajoy era ministro estrella. Con los datos que se disponen, restando la cuantía que se atribuye a la cultura del ladrillo, España quedaría en los parámetros medios de la Unión Europea. No reconocer estos datos es falsificar la realidad económica de su propio país. Y otra de las grandes mentiras es repetir hasta la saciedad que ellos ya aplicaron sus recetas cuando gobernaron España y su éxito de entonces, les garantiza la solución a la crisis actual. El español más lego en materia económica, no se puede creer que la misma medicina pueda valer para enfermedades de origen distinto. Otras mentiras están sostenidas por falsedades más locales o domésticas. Me refiero a las lideresas y líderes autonómicos, que lejos de asumir las materias transferidas ante los ciudadanos, omiten su responsabilidad, echando toda la culpa a Zapatero. En esta parcela no solamente mienten sino que defraudan a los ciudadanos. Si fuera verdad que Zapatero ha sido el causante de todos estos males y calamidades, estaríamos ante un superhombre, con capacidades supranacionales, aunque todas perversas. Este cúmulo de mentiras están siendo predicadas por Rajoy y sus voceadores. Sus argumentos son machacones elevando a verdad dogmática aquello que es pura mentira. Y sobre todo tiene un ágora mediática muy potente. A este fórum se dan cita las oligarquías económicas refugio de los especuladores y los mercados financieros. Acuden también los llamados analistas, observadores, editorialistas y columnistas, todos ellos compañeros de viaje del PP.Y por supuesto la inefable sacrosanta Iglesia. Rajoy es capaz de reconciliar todas las Españas. Al menos ya ha conseguido que los indignados estén mal vistos por los votantes de la derecha.

sábado, 6 de agosto de 2011

LOS INDIGNADOS Y LA QUIEBRA DEL CUARTO PODER

Indignados e incomprendidos

Los manifiestos y las pretensiones del movimiento “Democracia real ya”, popularmente denominado como el 15-M, no pueden ser comprendidos por los profesionales de la política que se aferran a la democracia formal; propietarios del único camino para la participación. Los objetivos de los indignados enfrentan a tirios y troyanos, emulando las tropas de Alejandro sobre las ciudades de Tiro y Troya, sus adversarios irreconciliables. El mensaje de los indignados es limpio y a la vez simple. Emana de la Declaración Universal de Derechos Humanos promulgada en 1948. Para los partidos que ostentan el poder estos planteamientos rompen el paradigma. El paradigma que ha fracasado en Europa y en el mundo, donde el centro del universo no es el hombre, es el dinero, y sus servidores no renunciarán con mil pretextos al becerro de oro que tantas ganancias les proporciona. La derecha española homologada con el franquismo, no con la derecha más o menos civilizada de Europa, ya ha presentado sus planteamientos. El Partido Popular tiene su frente de batalla en la misma Puerta del Sol de Madrid. Para elevar más si cabe su trasnochada insensatez política, el problema se reduce a defender a los comerciantes de la zona y remitir los indignados a La Moncloa, a dar la murga a Zapatero. La derecha nostálgica del pasado es así y lo seguirá siendo así por muchos años. Lo grave es que los indignados están poniendo la cara para que se la partan por defender a muchos que defienden y votan al PP. Paradojas de la vida española. Para los socialistas los indignados suponen una patata caliente. “Sí pero no”. “En algo tienen razón”. “No se les puede dar con la puerta en las narices… Y tampoco lo contrario. De cambiar la ley electoral nada de nada, porque no les beneficia, y se refugian en el imperativo pero dudoso recurso del consenso. Las derechas periféricas PNV y CiU, son ambiguas y con una visión muy corta de los problemas. Los nacionalismos caducaron al día siguiente de su concepción. Los ciudadanos pueden vivir sin nacionalismos, pero no sin derechos humanos. Las otras izquierdas todas ellas minoritarias: BNG, IU con sus variantes afines y ERC, tanto en los gobiernos como en las oposiciones, han demostrado desunión y sus propuestas han estado fuera del mundo donde viven. Y quedan dos formaciones que entran en el juego de los tirios y troyanos: El partido de Rosa Díaz UPyD y el de Ciutadans de Catalunya de Albert Rivera, ambos intentan volver al estado centralista. Sus propuestas son conservadoras y nada tiene que ver con los indignados. Con este panorama ante el 20-N el único que podría romper el paradigma es el compañero Alfredo candidato socialista. Porque las derechas se descartan ellas solas y las izquierdas cada día están más desvertebradas. Hoy por hoy la democracia formal está muy arraigada, sobre todo en el bipartidismo. El paradigma se rompería con unos golpes de timón: Un urgente nueva ley electoral, Denuncia de los Acuerdos con la Santa Sede. Que page el que más tiene como en el norte de Europa, y volcarlo para la creación de empleo productivo y sostenible como motor de la economía. Recuperar los servicios públicos de la educación, la sanidad y dependencia que están en manos privadas; vigilando la igualdad entre las CCAA. Y erradicar por ley todo atisbo de corrupción en los políticos ya sean candidatos o elegidos. Ah, a la prensa salvo Público, ni agua. Están detrás de los mercados, son el capital y no traicionan a sus dueños.

La quiebra del cuarto poder

La caída de un periódico más que centenario por el hecho de haber escapado hasta ahora a todo control moral, ético, político y democrático, es grave y supone un jaque mate al cuarto poder. Pero la perversión de este medio no está aislada del resto del sistema. Los tres poderes del Estado, tienen sus controles y el cuarto poder goza de inmunidad. No obstante, los medios han servido los intereses, sobre todo, del poder ejecutivo cuando son del mismo signo. Ahora se ha visto claro en el Reino Unido. En España el maridaje entre El País y PSOE, en la época de Felipe González y Juan Luis Cebrián, quedó más que patente. El gran objetivo de los medios, no es informar, es gestionar la agenda del gobierno de turno. Internet, las redes sociales y los medios digitales, están marcado el rumbo de una prensa en transformación, pero no están tomando conciencia de su propia caducidad. En nuestro país queda un reducido número de periodistas en el Congreso de Diputados y en el Consejo de Ministros, siempre los mismos y nada jóvenes, que se limitan a preguntar al político de turno lo que le ordena el medio que les paga. Totalmente desconectados de los intereses del ciudadano. Para estos caducos periodistas, ahora en estos días, sólo les interesa la fecha de las elecciones generales. El 20-N. Pero sin capacidad para escribir nada nuevo o que interese al pueblo. Buscan esta noticia como primicia y si puede ser exclusiva mejor. Si estos veteranos periodistas, apenas especialistas en algo, intervienen en una tertulia, su opinión en nada se diferencia de la mantenida en una tertulias de amigos o compañeros de trabajo. Sus fuentes de información son las del ciudadano medio. Y sus opiniones están sirviendo los intereses del medio que queda rubricado en la parte inferior de la pantalla. Su independencia y libertad es dudosa. No se ven caras nuevas en el periodismo español. El cierre de la CNN fue el desmantelamiento del periodismo de la información en España, de la peor manera posible, porque han pagado justos por pecadores. Hoy el ciudadano no necesita la prensa clásica. Los periódicos digitales, las redes sociales, los blogs particulares y las nuevas redes de comunicación, han hecho de cada internauta un fotoperiodista. La divulgación de los eventos de las revoluciones en el norte de África y el movimiento del 15-M, han funcionado al margen de los medios de comunicación clásicos y desfasados. El derecho a la información trasparente y veraz, no se está garantizando por los medios que ostentan el cuarto poder. Son los medios virtuales los que escudriñan los lugares, donde la ignorancia de los perversos gobernantes no llega. Todo esto es una buena noticia para el demócrata del contribuyente. Los periodistas en paro deben de reconvertirse porque pertenecen a una burbuja que una vez pinchada, ya no volverá a inflarse. Y la reconversión comienza por las escuelas de periodismo y las facultades de ciencias de la información. Esta Crisis de la prensa, cuantitativamente es menor que la del ladrillo, pero cualitativamente es similar. Es triste contemplar aún hoy, que los periodistas nostálgicos del cuarto poder, siguen obsesionados con las primicias y las exclusivas, aunque todo esto no le interese al pueblo español ¡Qué pena!

lunes, 1 de agosto de 2011

El 20-N (1); El 20-N (2); El 20-N (3); El 20-N (4); El 20-N (5); El 20-N (y 6)

El 20-N (1)

Al coincidir el día de las elecciones generales con la muerte del dictador, es la propia fecha la que otorga toda la intención simbólica. El 20-N es un buen crisol para desenmascarar aquellas posturas políticas fieles al franquismo. La denuncia de impostura democrática de la derecha española, nunca será llevada a cabo por las instituciones que mantienen un encubrimiento oficialista y cínico. Salvando las izquierdas minoritarias y el diario Público, el resto de los partidos políticos y los medios de comunicación, tanto públicos como privados, han mantenido una perversa equidistancia entre los vencedores y los vencidos. Han asumido hipócritamente que la farsa legal de la Transición y la Constitución Española de 1978, no solamente han cerrado las heridas del conflicto fratricida provocado por el sátrapa caudillo, sino que la reconciliación entre los españoles es un hecho consumado. El pueblo español heredero de las víctimas directas del genocidio franquista, jamás se dejará embaucar con subterfugios legales de nula legitimidad universal. Frente al próximo 20-N hay que denunciar que la derecha es el franquismo sin lugar a dudas. Que el socialismo español se entregó al consenso, abandonando su vocación republicana y siendo cómplice de que los crímenes franquistas quedaran impunes. Y que los medios de comunicación son cómplices por activa o por pasiva de la apología del franquismo. El Estado es responsable de haber ocultado a las generaciones posteriores, la verdad histórica de su pueblo. Es como si Alemania hubiera negado el holocausto judío a los ciudadanos de hoy. La herida está abierta y el 20-N tiene que servir para abrirla más, hasta que se cierre con dignidad.

El 20-N (2)

Si hablamos en román paladino todos y cada uno de los miembros del Partido Popular, mantienen una ideología conservadora hacia la extrema derecha, pero con las connotaciones genuinas de su arraigo franquista. Una derecha neoliberal en lo económico y autodenominada de centro moderado, auténtico equilibrio de lo ambiguo. Los complejos y prejuicios de llamarse a ellos mismos por su nombre, les hace huir hacia el centro moderado, porque su carta de presentación como de derechas, les espanta a ellos mismos. Si este perfil les homologara con los grandes partidos europeos, habrían superado el hecho religioso que infecta su ideología. Admitirían que los estados confesionales pertenecen al pasado. Pero lejos de situarse entre los conservadores británicos, alemanes o franceses, los españoles transportan el lastre antirrepublicano de Franco y de los Borbones. Además, el nacionalcatolicismo implantado por la Iglesia con la aquiescencia del Caudillo por la Gracia de Dios. Otro ingrediente es el antisindicalismo que procesa la derecha española, heredado del nacional sindicalismo; manteniendo un estrecho maridaje con el capital y la patronal, antigua mafia caciquil, que financió la Guerra Civil y el franquismo. En este cuadro ideológico muy bien camuflado bajo la defensa de una Constitución que prefieren fosilizada, se esconde el Partido Popular. El Partido Popular se presenta ante el 20-N, negando que sea el más genuino franquismo gozando de muy buen salud.

El 20-N (3)

El socialismo español camina hacia el 36º aniversario de la muerte de un caudillo que sometió a todo un pueblo por el derramamiento de sangre. Aunque se haya elegido esa fecha del 20-N renunciando a su carga simbólica, no obstante, esta referencia en el tiempo, remarca las asignaturas pendientes del PSOE. Precisamente en esta materia, como sucesores en el poder del criminal más grande de la España del siglo XX. La secuencia fue la siguiente: Los gobiernos de la República Española, legítimamente constituidos, fueron asaltados de forma cruenta; provocando un enfrentamiento fratricida donde unos lucharon en defensa de la libertad, y otros en la implantación de una sangrienta dictadura. Este régimen exterminador duró hasta que el sátrapa murió atufado por el hedor de tantos cadáveres confundidos con la tierra en acirates y cunetas. A partir de 1975 los verdugos y sus víctimas acuerdan por consenso, que la transición de la dictadura a la democracia ha de hacerse practicando una terapia de amnesia. Todo lo que había pasado en España desde el 18 de julio de 1936, pasaba al más cruel de los ostracismos. Los crímenes del franquismo quedarían impunes. Una amnistía se aplicaría a los que lucharon contra el régimen dictatorial. Todas las fuerzas políticas, en virtud de una igualdad perversa, elaborarían una nueva Constitución. Los franquistas que habían legitimado la Guerra Civil, para justificar el nacionalcatolicismo y el nacionalsindicalismo impuestos, vieron cómo podían seguir gestionando el botín de guerra, legado de Franco. Los recién llegados a la política, ávidos de protagonismo y de poder, renunciaron a la República y aceptaron una monarquía. Cuyo hijo del monarca depuesto por el pueblo, apoyó el golpe de estado que derrocó el poder legítimamente constituido. Don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII. La Constitución Española se escribió bajo el temor de involución por parte de los herederos del franquismo. En principio se ejecutó uno de los poderes de Franco, que era el de hacedor de reyes; estableciendo una monarquía parlamentaria, instaurada en la persona Don Juan Carlos de Borbón, educado en el franquismo, hijo del Conde de Barcelona, enemigo de la República que se alineó con el golpe militar. Al ejército se le otorgó el papel de valedor de la unidad de España, y la Iglesia perpetuó su poder de hecho; firmando unos acuerdos que vaciaban de contenido el aspecto aconfesional del Estado. Es decir, los mismos que derrocaron la República: los militares, la Iglesia, la Falange (Movimiento Nacional) y la oligarquía económica, emprendían un nuevo camino de conversos demócratas de toda la vida. Pasada la euforia de los primeros años de la transición, el inestable e inverosímil grupo unión del centro democrático, cayó como un auténtico castillo de naipes: La unión fue oportunista y forzada. El centro en política es inestable y siempre es una huída hacia la derecha y lo democrático era la máscara que hasta nuestros días han utilizado los seguidores del Franco, los franquistas. Los socialistas han sido protagonistas y víctimas al mismo tiempo de su propia ingenuidad. Creyeron que con los escombros de unas ruinas, se puede hacer un nuevo edificio. Y son tan necios que han presentado la transición como modélica y ahora han intentado exportar este modelo a Túnez y Egipto.

El 20-N (4)

Una vez desaparecida la UCD, rebrotaron sin ningún disimulo los franquistas de toda la vida. Los genuinos herederos y muchos de ellos correligionarios del generalísimo Franco. La antigua asociación política que se permitió dentro de la dictadura, Alianza Popular, se convirtió en un partido político y más tarde bajo el nombre de Partido Popular. Esta es la derecha española. La genuina heredera de la obra de Franco. El franquismo en suma. Aunque lo niegan, jamás han condenado los crímenes del franquismo y su amnesia sobre la Memoria Histórica goza de buena salud. Mientras, el socialismo español después de largos años de gobierno en los años 80, 90 y en los últimos ocho años, se presenta ante el 20-N con no pocas asignaturas históricas sin aprobar. Quizás tenga que reconocer con no pocos historiadores, que el problema resuelto es el de los pronunciamientos militares, la profesionalidad del ejército y la dependencia total del poder civil. Es evidente que en el campo de los derechos de toda índole, los socialistas han plasmado su firma, pero si nos ceñimos a las consecuencias de evocar esta fecha libertadora del pueblo español, los socialistas aún siguen enamorados de la transición modélica. Pero aunque esta postura sea la oficial, no pocos partidos y muchos españoles discrepamos de esta joya de la corona. La primera asignatura pendiente es la denuncia, por inconstitucional de los Acuerdos, que no concordato, de la Santa Sede con el Reino de España. Como consecuencia el tema de la religión desaparecería de las escuelas públicas y se suprimiría la subvención. La financiación de la Iglesia no saldría de las arcas del Estado y una ley de libertad religiosa, retirada por el Gobierno, daría a España un estatus de acuerdo con la Constitución. Las visitas del Papa se realizarían como jefe de estado no como líder religioso. Otra materia tímidamente llevada ha sido la Memoria Histórica. Es una vergüenza que el Gobierno haya mutilado en complicidad con el PP el principio de la justicia universal. Y es insostenible ante la comunidad internacional que un juez esté procesado por investigar el genocidio franquista. Este esperpento es único en el mundo y es la prueba evidente de haber hecho la Transición a la medida del vencedor, del verdugo, del franquismo. En España quienes hacen apología del terrorismo se le procesa, y el Partido Popular, es decir, los neofranquistas, hacen todos los días apología del genocidio del Caudillo, que lo fue por la Gracia de Dios, y ellos mismos denuncian al juez garzón y la Justicia le procesa. Otra asignatura pendiente de la cobardía del Gobierno y del grupo socialista del Congreso de los Diputados, es la falta de iniciativa para condenar de una vez por todas, el golpe de estado de 1936 que provocó la Guerra Civil y ésta legitimó la dictadura. Condena clara y tajante del franquismo histórico y actual.

El 20-N (5)

Los franquistas enmascarados bajo la denominación de Partido Popular, encaran esta fecha con el cinismo que les caracteriza. Pero por mucho que se esfuercen en demostrar que el 20-N es para los nuevos franquistas, como el 6 de enero, festividad de la Reyes Magos de Oriente, en realidad, es el día del tránsito de su padre fundador a la gloria alcanzada por la Santa Cruzada. Es evidente que sólo los más osados se atreven a exhibir los crespones negros y el águila con el yugo y las flechas en la enseña nacional. Pero cuando los populares franquistas exaltan de júbilo en la calle Génova, guardan un exquisito respeto para estos extremistas que manifiestan de forma explícita su exaltación al generalísimo Franco. El venerable Fraga Iribarne es el testimonio de su naturaleza franquista. Colaborador directo de la sanguinaria dictadura. Y Aznar ha dado muestras de ser el neofranquista neto y nato; homologado con el Tea Party americano. Es tan admirador de la Constitución Española que transita a través de ella sin romperla ni mancharla, permaneciendo siempre virgen. Incólume y fosilizada. Aznar no necesita la Carta Magna para gobernar, es un caudillo elegido por el carisma de la aclamación. Los populares se acercan con respeto al 20-N porque es el símbolo de su programa. Su antirepublicanismo y su adhesión a Franco. Este hito no les permite condenar el régimen del cual conservan vivo a uno de sus ministros estrella. Su líder fundador. Su programa es la nostalgia. Añoran parcelas perdidas como son: El maridaje Iglesia estado, la alianza trono-altar, el matrimonio sacramental único, la prohibición del divorcio, la libertad sexual y el control de la natalidad. Y en lo económico desean la anulación del Estado, los efectos sindicales y el libre despido para nutrir el insaciable ansia de negocio de las empresas. La maestra de estas doctrinas es la lideresa de Madrid, Esperanza Aguirre, jaleada por los empresarios madrileños y doctora del liberalismo salvaje. Obsesionada hasta el delirio de la propiedad privada en detrimento de lo público. Es una auténtica encantadora de serpientes. Su cinismo le lleva a seducir a trabajadores por cuenta ajena, pensionista y usuarios de la Sanidad, Educación y Dependencia, para hacer de un cúmulo de mentiras, su verdad. Ella sola no lo podría hacer. Tiene a su favor los medios propios y afines. Es la inteligencia puesta al servicio de la astucia, utilizada para responsabilizar a Zapatero de todos los males mundiales; resarciéndose de toda responsabilidad personal. Su capacidad para declarar mentiras con la solemnidad de verdades dogmáticas. Los demás personajes del séquito de Rajoy son meros aprendices de la Mariana Pineda del siglo XXI. Es la que más huye del 20-N porque es la que más próxima se sitúa al sátrapa que tanto dice distanciarse, pero que jamás condenará. La gran lideresa de Madrid está al acecho. Si Rajoy pierde, ella dará el zarpazo definitivo. Son muchos los que está apoyando esta causa. Para hacer este análisis no es necesario ser un editorialista o un columnista de un medio cualquiera, afín o contrario al personaje conservador. Las firmas de los profesionales de los medios no garantizan verosimilitud. Las fuentes están al alcance de cualquiera, ya no existen las noticias exclusivas excluyentes y mucho menos las primicias en manos del cuarto poder. El jaque al cuarto poder es un hecho y el periodismo tradicional está en franca decadencia. Los medios nos ocultan la evidencia que nos proporciona la transparencia de las redes sociales.

El 20-N (y 6)

El referente del 20-N para la derecha es símbolo de continuidad. El franquismo debe perpetuarse en España. Sin embrago el 20-N para la izquierda es la diana que marca el cambio pendiente. La ruptura con el pasado franquista de España de una vez por todas. Tanto para unos como para otros, el 20 de noviembre es un hito al margen de que se tome conciencia de su simbología. Para España como país es una oportunidad de debate y confrontación. Las dos Españas. El progresismo y el conservadurismo. Lo que no entra en esta dicotomía es el perfil de Rajoy del centro moderado. El centro es donde se refugia para alcanzar la derecha, como si no supiéramos a estas alturas históricas, discernir entre los conceptos izquierda y derecha. La derecha española no le conviene reconocer, que su larga marcha tuvo su concepción el mismo 18 de Julio de 1936. Y que desde el 20 de noviembre de 1975, administran el testamento del caudillo, que lo fue por la gracia de dios. Manuel Fraga Iribarne, fue uno de los ministros que ocuparon cartera antes y después de la muerte de dictador. Hay nulas esperanzas de que los franquistas populares cambien. No les interesa. Pero a estos comicios están invitados también los seguidores del Movimiento 15-M ¡Democracia real ya! Un seísmo social que discierne entre lo formal y lo real. Converge en estas elecciones, ante la relativa tolerancia del Gobierno, algunos guiños del nuevo candidato socialista, la descalificación de la derecha y el oportunismo de la izquierda minoritaria; apuntándose al carro de la reivindicación de la reforma de la ley electoral. El 20-N, continuidad legal del franquismo y el 15-M indignados con la falta real de la democracia, contienen una simbología contundentemente opuesta. Una respuesta de la población en las urnas al margen de las reclamaciones de los indignados, sería el mismo fracaso social que hemos obtenido en el 22-M. En los municipios y comunidades, no se han asentado ninguna alternativa al tedio político. Si ahora los españoles otorgan el poder al PP o al PSOE, tal cual se han presentado hasta ahora, algo huele a podrido en nuestra sociedad. En mayo del 68, los franceses se tiraron a la calle hartos del tedio político, bajo el lema de: “La imaginación al poder”. Hoy muchos ciudadanos hemos mostrado nuestra indignación colectiva por la tiranía y la usura del dinero; arrasando toda huella de humanismo. Si el 20.N no es capaz de aglutinar la indignación para centrar los esfuerzos contra el enemigo común, está en peligro España como pueblo. Ni el PSOE que ahora conocemos y mucho menos el PP, serán capaces de iniciar una mínima esperanza de cambio de política en Europa. ¡Abajo el pensamiento único! ¡Adelante las alternativas y los planes políticos! tantos como letras tenga el abecedario: A, B, C… El 15-M debe dar en el 20-N una lección a España y Europa, si los españoles no nos dejamos engañar. El 15-M, no solamente ha desafiados a los poderes del Estado, exigiendo más justicia y democracia, sino que ha condenado al ostracismo a todos los medios de comunicación. Han enmudecido porque no les han permitido que manipulen la información. El movimiento ha nacido y sigue su desarrollo creando su propio ágora. Cuando han tenido que comunicarse han sido directos, sin que los periodistas mediaticen bajo sus tendencias ideológicas y grupos de presión, la información veraz y completa. La primera victoria del 15-M ha sido demostrar que los medios de comunicación no prestan ningún bien a la sociedad del siglo XXI. Toman parte de las mismas aves carroñeras que están al servicio de la usura, la especulación y la explotación del trabajador. Estaremos ciegos los españoles si prestamos atención al 20-N, más que al 15-M.