viernes, 24 de junio de 2016

LA SEXTA ¿OASIS DE INDEPENDENCIA?

Por Pedro Taracena




Los medios de comunicación clásicos se dirigen a un país que ya no existe. Las tecnologías de nueva generación han hecho saltar por los aires al periodismo ramplón y cacique. Las exclusivas, los titulares en primicia, las noticias secuestradas, los editoriales desfasados, el fotoperiodismo exclusivo y excluyente, estos factores han excluido a toda una nueva generación de jóvenes periodistas.

Los vicios contraídos por los medios de comunicación españoles,  producto de la idolatrada Transición, son: el corporativismo, la falta de una mínima  independencia, sin querer saber qué es eso de la crítica a los otros medios y mucho menos la autocrítica. Concretando y personalizando esta mala praxis periodística en editores, directores, periodistas, entrevistadores y tertulianos. Estos vicios han traído consigo la ausencia total de pluralidad ideológica, y por supuesto la independencia de los poderes públicos, políticos y económicos, supone una falacia. En estos días se está viendo la estrategia puesta en marcha bajo el eslogan: TODOS CONTRA UNIDAS PODEMOS.

No es difícil analizar la trayectoria de los medios de comunicación a través de los acontecimientos de la reciente Historia de España. El triunfo del golpe de estado de 1936 y la implantación de la dictadura, amordazaron la libertad de expresión y de información hasta 1978. Con la promulgación de la Constitución los medios de comunicación gozaron de libertad de información y de expresión. Los medios que procedían del franquismo, al menos en apariencia, se presentaban como demócratas conversos. Emergieron nuevos periódicos y nuevas emisoras de radio que convivieron durante la Transición. Los procedentes de la dictadura y los nuevos nacidos en democracia,  aunque ambos se mostraron como defensores de la Constitución, los unos se homologaron con los que no condenaron la dictadura y los otros abiertamente condenaban el genocidio franquista.

Consumada la Transición estos dos bloques encontraron su polea de transmisión en el bipartidismo. Conservadores y nacionalistas periféricos por un lado, y progresistas por otro. Durante las dos últimas décadas del siglo XX,  lejos de lograr una prensa libre e independiente, que tampoco nadie se propuso conseguir, se crearon unas alianzas entre los partidos políticos y los medios que prostituyeron el periodismo en todas sus modalidades. La derecha con sus emisoras afines y sus canales de televisión de propugnada declarada. Los medios públicos controlados por el partido de turno en el poder y la izquierda, estableciendo un maridaje indecente entre el presidente del gobierno y el grupo afín correspondiente. Sin olvidar las emisoras y canales propiedad de la Iglesia. Con este plantel de medios de comunicación es imposible que los profesionales hagan su trabajo con libertad e independencia. 

Esta estructura es la misma que venció en la Guerra Civil, implantó la dictadura, tuteló y manipuló la Transición, con dos excepciones: el periódico LIBERACIÓN y el diario PÚBLICO, ambos asfixiados por el capital. Ya en el siglo XXI los obispos, los caciques, los bancos y la patronal, son los que tutelan el derecho constitucional del pueblo a la información. El Movimiento 15-M ha cogido con el paso cambiado a estos medios de comunicación, que no saben ni desean informar sobre la nueva situación española. Es un escándalo la forma en que están mal informando a los ciudadanos de las nuevas formaciones políticas, venidas de las calles y plazas bajo el lema de ¡No nos representan! ¡Democracia real, ya! y ¡Sí, se puede!

Y una vergüenza que no haya ni uno solo de los medios de comunicación que esté dando una información que no sea para descalificar a UNIDAS PODEMOS. LA SEXTA, se salva por SALVADOS, EL INTERMEDIO y LA SEXTA COLUMNA. Pero en AL ROJO VIVO, LA SEXTA NOCHE Y EL OBJETIVO, son espacios donde se ve la mano del complot que impone tertulianos e impostores del periodismo, que están al servicio del lema: TODOS CONTRA UNIDAS PODEMOS. 

Yo preguntaría a LA SEXTA que me dijera si cuando dice más periodismo se refiere a: Más Francisco Marhuenda, más Eduardo Inda, más Ana Pastor, más Iñaki López o más economistas afines al neoliberalismo alemán. Los telespectadores están manipulados por los canales de televisión. Mientras los  internautas son protagonistas de la libertad de expresión y de información. Muchos de los tertulianos e impostores del periodismo, se quedarían asombrados de la estructura organizativa que UNIDAS PODEMOS tiene en la Red.

 

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